A todos nos ha pasado: te vas a dormir confiado, cansado después de un día largo, y de repente, en plena madrugada, abres los ojos y el reloj marca entre las 3 y las 5 de la mañana. No importa si intentas acomodarte mejor, respirar profundo o contar ovejas, el sueño se escapa como si se hubiera escondido. Puede que pienses que es algo sin importancia, pero en realidad, tu cuerpo y tu mente pueden estar tratando de decirte algo.
El ciclo natural del cuerpo y el reloj biológico interno