Lo que se ve en la foto es un tobillo con un hematoma e inflamación muy marcada. Eso puede deberse a un esguince grave, una fractura o una lesión de ligamentos/tendones.
Las posibles consecuencias de no tratar una lesión así adecuadamente son:
Dolor crónico → el tobillo queda sensible, con molestias al caminar o correr.
Inestabilidad → el ligamento puede quedar flojo y provocar que el tobillo “se doble” con facilidad.