Mantenimiento regular de las almohadas: ¿Con qué frecuencia debes limpiarlas?
Para evitar el amarilleo, es recomendable limpiar las almohadas periódicamente. Este amarilleo se debe principalmente al sudor nocturno, que crea un ambiente húmedo ideal para bacterias y ácaros. Mientras que algunos tiran las almohadas a la primera mancha, otros confían únicamente en las fundas para protegerse. ¿Lo cierto? Lo ideal es lavar las almohadas cada seis meses. Mientras tanto, refresca tu edredón anualmente.
Rejuvenecimiento de almohadas: un consejo de limpieza probado y verdadero
¿Buscas una forma eficaz de desinfectar tus almohadas y eliminar los gérmenes? Aquí tienes un truco clásico y confiable:
Ingredientes:
Bicarbonato
Detergente para ropa normal
aceite esencial de lavanda
Antes de empezar, comprueba las etiquetas de tus almohadas para asegurarte de que sean aptas para lavadora. Vierte el detergente elegido en el cajón correspondiente, luego media taza de bicarbonato de sodio y unas gotas de aceite de lavanda directamente en el tambor. Agrega dos almohadas para equilibrar la cantidad y lava.
Para prolongar la frescura de tus almohadas, adopta buenos hábitos diarios. Cada mañana, retira las fundas, abre las ventanas y deja que la luz del sol las ilumine. Esto ventila la habitación y previene el exceso de humedad y la aparición de moho. ¿Y si tus almohadas se ven un poco apagadas? Una limpiadora a vapor puede darles un toque más brillante. Para un toque más brillante, remójalas en una mezcla de jugo de limón, vinagre blanco o agua oxigenada antes de lavarlas a máquina.