- Lava tu cabello como de costumbre por la noche.
- Agita el frasco y rocía generosamente en el cuero cabelludo y raíces (puedes masajear suavemente con las yemas de los dedos por 2-3 minutos para activar la circulación).
- No es necesario enjuagar; deja actuar toda la noche.
- Por la mañana, lava normalmente si sientes necesidad (el olor a cebolla suele desaparecer después de secarse).
- Usa 3-4 veces por semana para notar cambios graduales. La constancia es clave en cualquier hábito de cuidado natural.
Comparación rápida: tónico casero vs. productos comerciales

Otras recomendaciones para apoyar la salud de tu cabello desde adentro
- Come alimentos ricos en proteínas, biotina y zinc (huevos, nueces, aguacate, frijoles).
- Evita el exceso de calor en herramientas de peinado.
- Mantén una buena hidratación y reduce el estrés cuando puedas.
- Combina con masajes diarios en el cuero cabelludo para mejorar la circulación.
Conclusión: un hábito sencillo que muchas abuelas juran por él
Incorporar este tónico natural en tu rutina puede ser un paso fácil y reconfortante hacia un cabello que se sienta más cuidado y vital. No es magia, pero la tradición y algunos estudios preliminares respaldan por qué tanta gente lo prueba y sigue usándolo. Pruébalo con paciencia y observa cómo responde tu cabello.