Estos productos ayudan a estimular el colágeno, mejoran el flujo sanguíneo y reafirman la textura de la piel.
1. Gel de Aloe Vera
- Por qué funciona: Rico en ácido málico y antioxidantes que potencian la elasticidad.
- Modo de empleo: Aplicar gel de aloe fresco directamente sobre la piel, dejar actuar durante 15-20 minutos y enjuagar con agua tibia.
- Frecuencia: 3–4 veces por semana.
2. Mascarilla de clara de huevo y miel
- Por qué funciona: Las claras de huevo cierran los poros temporalmente; la miel hidrata y nutre.
- Receta: 1 clara de huevo + 1 cucharadita de miel cruda.
- Modo de empleo: Aplicar una capa fina, dejar secar 15 minutos y enjuagar con agua tibia.
3. Masaje con aceite de coco o de oliva
- Por qué funciona: Las grasas saludables favorecen la producción de colágeno y mejoran la circulación.
- Modo de empleo: Calentar una cucharadita de aceite y masajear con movimientos ascendentes durante 5-10 minutos antes de acostarse.
4. Jugo o pulpa de pepino
- Por qué funciona: Su alto contenido en agua y sílice tonifica e hidrata la piel.
- Modo de empleo: Aplicar pulpa de pepino fresca durante 15 minutos al día y luego enjuagar.
5. Mezcla de aloe y vitamina E
- Mezcle 1 cucharada de gel de aloe con el contenido de 1 cápsula de vitamina E; úselo todas las noches como una crema hidratante ligera.
Nutrición para una piel firme
Una piel sana empieza desde dentro.