- Alimentos ricos en proteínas (huevos, pescado, lentejas) → favorecen la producción de colágeno.
- Vitamina C (cítricos, kiwi, pimientos) → esencial para la producción de colágeno.
- Omega-3 (semillas de lino, nueces, pescado azul) → mejoran la barrera cutánea.
- Zinc y selenio (semillas de calabaza, nueces de Brasil) → favorecen la reparación y la elasticidad.
- Mantente hidratada : la deshidratación hace que la piel se vea flácida y opaca.
Estilo de vida y terapias naturales
- Ejercicios faciales / masaje – estimulan el flujo sanguíneo y tonifican los músculos faciales (por ejemplo, “elevación de mejillas”, movimientos de “resistencia de la mandíbula”).
- Enjuagues con agua fría : ayudan a contraer los poros temporalmente.
- Dormir lo suficiente : el colágeno se regenera durante el sueño profundo.
- Evite la exposición excesiva al sol : la luz ultravioleta degrada el colágeno. Utilice un protector solar con SPF natural (a base de óxido de zinc).
- Sauna infrarroja o vapor suave : estimula la circulación y la producción de colágeno de forma natural.