Por qué dejar de comprar mermelada comercial
La mayoría de las mermeladas industriales priorizan la duración en góndola antes que la calidad. En cambio, al hacerla en casa:
- Sabes exactamente qué estás consumiendo
- Evitas aditivos, colorantes y conservantes
- Controlas el nivel de dulzor
- Aprovechas naranjas de temporada
- Reduces el desperdicio de alimentos
Además, el costo por frasco suele ser mucho menor que el de una mermelada comercial de buena calidad.
Ingredientes simples y conocidos
Para esta mermelada no necesitas nada extraño ni difícil de conseguir:
- Naranjas frescas (preferentemente de temporada)
- Azúcar (puedes ajustar la cantidad según tu gusto)
- Agua
Eso es todo. No hace falta pectina artificial ni espesantes industriales.
Preparación paso a paso (método fácil)
- Lava bien las naranjas y córtalas en trozos, retirando semillas.
- Colócalas en una olla junto con un poco de agua y cocina a fuego medio hasta que estén bien blandas.
- Tritura la preparación hasta obtener una textura uniforme (puede ser más rústica o más fina, según prefieras).
- Agrega el azúcar, mezcla bien y cocina nuevamente a fuego bajo, removiendo, hasta que espese.
- Cuando alcance la consistencia deseada, retira del fuego y deja enfriar.
Al enfriarse, la mermelada termina de tomar cuerpo de forma natural.