- Hervir 20 clavos enteros en 1 litro de agua durante 15 minutos.
- Colar la infusión y dejarla enfriar un poco.
- Aplicarla sobre el cabello seco, desde la raíz hasta las puntas.
- Cubrir con una toalla o gorro de ducha y dejar actuar durante 1 hora.
- Enjuagar con agua y dejar que el cabello se seque de forma natural.
Para mantener el brillo y el efecto de disimulo de canas, este ritual puede repetirse 2 o 3 veces por semana.
Opciones para un tratamiento más suave
- Diluir la infusión con 50 ml de agua adicional.
- Agregar una cucharada de aceite de coco para un extra de hidratación.
Un ritual de belleza beneficioso
Adoptar este método es una forma de reconectar con los cuidados naturales, evitando químicos fuertes y favoreciendo el bienestar del cuero cabelludo. Inspirado en una tradición milenaria, el clavo se convierte en un aliado que ayuda a recuperar el brillo, la suavidad y el color natural del cabello con cada aplicación.
¡Un gesto simple que transforma la rutina capilar en un momento de autocuidado auténtico y sensorial!