- 2 tazas de espinacas frescas: Hierro y energía pura.
- 1 tallo de apio: El rey de la desinflamación.
- ½ pepino: Hidratación extrema para tu piel y cuerpo.
- 1 manzana verde pequeña: Para dar ese toque dulce sin disparar el azúcar.
- El jugo de medio limón: Vitamina C y ayuda a conservar los nutrientes.
- Un trocito de jengibre (2 cm): Para acelerar el metabolismo.
Preparación (Paso a paso):
- Lava muy bien todos los ingredientes. Recuerda que vas a ingerirlos crudos.
- Pásalos por el extractor de jugos o la licuadora.
- Tip humano: Si usas licuadora, añade un chorrito de agua o agua de coco. Si no te molesta la fibra, tómalo tal cual; si prefieres una textura más líquida, pásalo por un colador de tela.
- Bébelo de inmediato para evitar que los nutrientes se oxiden con el aire.
Consejos para no fallar en el intento
No te satures. Empieza tomándolo tres veces por semana hasta que tu cuerpo se acostumbre. Y recuerda: el jugo verde es un complemento, no un sustituto de una comida completa. Acompáñalo con un desayuno rico en proteína (como unos huevos o yogur griego) para que te sientas satisfecha por más tiempo.
Verás que en pocos días tu piel brilla más y esa sensación de pesadez abdominal empieza a desaparecer. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!