Me llamo Amara, y quiero contarles mi historia porque deseo que otras mujeres puedan aprender algo de ella antes de que sea demasiado tarde. Mi vida, hasta hace unos años, era sencilla pero feliz.

Tenía amigos, una familia que me quería y sueños que me motivaban cada día. Siempre fui alguien que cuidaba de los demás, que se preocupaba por las pequeñas cosas, pero nunca pensé en cuidar a fondo de mí misma… hasta que mi cuerpo me obligó a hacerlo.

Al principio, los cambios fueron casi imperceptibles. Me sentía más cansada de lo habitual, algunas molestias aparecían y desaparecían, y pequeños moretones surgían sin razón aparente. Ignoré estas señales, pensando que eran resultado del estrés o del cansancio. Me decía a mí misma que era fuerte y que podía con todo. Pero mi cuerpo tenía un mensaje importante que yo no estaba escuchando.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *