- Coloca las almohadas en la lavadora y agrega bicarbonato de sodio y vinagre blanco.
- Deje que se complete el ciclo y luego déjelos secar al sol.
2. Agua caliente y jugo de limón
Para nadie es un secreto que el zumo de limón fresco es uno de los agentes antibacterianos y desinfectantes más eficaces que nos ofrece la naturaleza, tal y como confirma este estudio de la Universidad de Benín (Nigeria). Por eso, no es de extrañar que también sea uno de los mejores aliados para dejar las almohadas frescas e impecables.
Ingredientes
- Jugo de 6 limones
- 2 ½ litros de agua (10 tazas)
Preparación
- Calienta el agua y cuando hierva agrega el jugo de 6 limones frescos.
- Sumerge suavemente la almohada, añadiendo más agua si es necesario, hasta cubrirla por completo.
- Remojar durante 2 horas, enjuagar y dejar secar al sol.
3. Bicarbonato de sodio y aceite esencial de árbol de té