Si caminar pocas cuadras, subir una escalera o ir al buzón te deja sin aliento, no es solo falta de condición física.
Sucede porque el corazón ya no bombea suficiente oxígeno a los músculos.
2. Necesitar más almohadas para dormir
Dormir casi sentado para poder respirar es una señal llamada ortopnea.
Cuando el corazón no bombea bien, el líquido se acumula en los pulmones al acostarte.
3. Despertarse de noche ahogándose
Si te despiertas de golpe con sensación de asfixia y debes sentarte para respirar, puede ser disnea nocturna, una alerta grave del corazón.
4. Cansancio extremo
No es el cansancio normal.
Es una fatiga profunda que no mejora con descanso y que hace que tareas simples se vuelvan agotadoras.
5. Hinchazón en tobillos, pies o piernas
Cuando el corazón falla, la sangre se estanca y el líquido se filtra a los tejidos.
Los zapatos apretan más al final del día y quedan marcas en la piel.
6. Aumento rápido de peso
Subir más de 2 kilos en pocos días suele ser retención de líquidos, no grasa.
Es una señal clara de que el cuerpo está acumulando agua por fallo cardíaco.