Muchos aficionados a la fruticultura cometen el mismo error: esperan demasiado para actuar. La cantidad y calidad de la cosecha no dependen solo del clima o de la suerte, sino de los cuidados que se realizan antes de que aparezca la primera flor. En esta etapa temprana se define gran parte del rendimiento del árbol. Si se omiten ciertas tareas clave, luego ni el mejor riego ni el mejor fertilizante podrán compensarlo.
A continuación, encontrarás cinco acciones fundamentales que los cultivadores experimentados realizan cada año para asegurar árboles sanos y una producción abundante.