1. Sentarse y levantarse de la silla
La alternativa más práctica y segura a la sentadilla
Este ejercicio trabaja los mismos músculos que una sentadilla —muslos, glúteos y core— pero con mucho menos estrés en las rodillas. Además, reproduce un movimiento que realizamos varias veces al día, lo que lo hace especialmente funcional.
Beneficios principales
- Fortalece piernas y glúteos de forma controlada
- Mejora la movilidad y la confianza al moverse
- Protege las articulaciones al evitar rangos forzados
Cómo hacerlo
- Siéntate en una silla firme, con los pies apoyados en el suelo y separados al ancho de las caderas.
- Inclina ligeramente el torso hacia adelante.
- Activa el abdomen y empuja con los talones para levantarte lentamente.
- Pausa breve arriba y vuelve a sentarte de forma controlada.
Recomendación: 8 a 12 repeticiones, 2 a 3 series.
Si es difícil, apóyate suavemente con las manos. Si es fácil, ralentiza el movimiento o agrega una pausa antes de sentarte.