Piel seca: suele tolerarlo mejor.
Piel madura: puede aportar sensación de nutrición extra.
Piel mixta: aplicar en zonas específicas.
Piel grasa o con tendencia acneica: usar con moderación y probar antes.
Siempre realizá una prueba en el antebrazo 24 horas antes de aplicarlo en el rostro.
La importancia del equilibrio
Un aceite nocturno puede ser un complemento interesante, pero no reemplaza:
Limpieza adecuada
Hidratación diaria
Protección solar
Rutina adaptada a tu tipo de piel
El verdadero “efecto rejuvenecido” no depende de un solo producto, sino de la constancia en hábitos saludables.