Continúa en la página siguiente
3. Usa hilo dental a diario
![Imagen: uso de hilo dental entre los dientes]
El uso de hilo dental elimina las partículas de comida y la placa de las zonas a las que el cepillo de dientes no llega. Cuando queda comida entre los dientes, las bacterias la descomponen y producen mal olor con el tiempo.
4. Usa enjuague bucal con prudencia
El enjuague bucal puede ayudar a reducir las bacterias temporalmente, pero nunca debe sustituir el cepillado y el uso de hilo dental. Elige un enjuague diseñado para combatir las bacterias en lugar de simplemente enmascarar el mal olor.
Evita depender solo del enjuague bucal; esto suele provocar un frescor temporal seguido de mal aliento recurrente.
5. Mantente hidratado
Bebe agua durante todo el día para mantener el flujo de saliva. Si sientes la boca seca, beber un poco de agua puede marcar una diferencia notable.
Los chicles sin azúcar también pueden ayudar a estimular la salivación y reducir la acumulación de bacterias.
6. Limpia los aparatos dentales a diario
![Imagen: limpieza de dentaduras postizas o retenedores]
Las dentaduras postizas, los retenedores y los protectores bucales atrapan bacterias fácilmente. Si no se limpian correctamente, pueden convertirse en una fuente importante de mal aliento, incluso si el resto de la boca está limpia.
HÁBITOS QUE PUEDEN EMPEORAR EL MAL ALIENTO
Algunos hábitos cotidianos pueden sabotear incluso la mejor rutina de higiene bucal:
Fumar o consumir tabaco
Saltarse comidas
Beber demasiado café o alcohol
Comer alimentos con olores fuertes con frecuencia
Ignorar el sangrado o la inflamación de las encías
Abordar estos hábitos puede mejorar significativamente el aliento con el tiempo.