Su caso fue estudiado con minuciosidad. Demógrafos, historiadores y especialistas en envejecimiento analizaron documentos oficiales como actas de nacimiento, registros censales, certificados de matrimonio y material fotográfico para confirmar su edad. Tras años de revisión, su longevidad fue aceptada por la comunidad científica internacional y reconocida por Guinness World Records. Hasta hoy, Jeanne Calment sigue siendo la única persona cuya edad superior a los 119 años ha sido verificada sin controversias.
La mujer más longeva de la historia y los hábitos que desafiaron todas las reglas
