El investigador médico Jean-Marie Robin, quien trabajó junto al médico personal de Calment en una biografía, aportó una visión más profunda sobre su caso. Según explicó, más allá de la dieta o los hábitos concretos, Jeanne poseía una característica poco común: una notable resistencia al estrés. En palabras del propio especialista, citadas por The New York Times: «Creo que era una persona que, desde el punto de vista constitucional y biológico, era inmune al estrés». Y recordó una de las frases que Jeanne repetía con frecuencia: «Si no puedes hacer nada al respecto, no te preocupes».
La mujer más longeva de la historia y los hábitos que desafiaron todas las reglas