El cambio es posible
El cuerpo tiene una gran capacidad de adaptación. Así como aprendió a responder con tensión, también puede aprender a relajarse. El proceso no suele ser inmediato, pero cada pequeño ajuste en la respiración, la postura o la forma de gestionar emociones puede modificar la respuesta del sistema nervioso.
Comprender que muchas reacciones actuales no nacen del presente, sino de experiencias antiguas almacenadas, permite dejar de culparse y comenzar a trabajar en una transformación consciente.
El pasado influye, pero no determina para siempre. Cuando se aprende a escuchar al cuerpo, se abre la posibilidad de vivir el presente con mayor calma, claridad y libertad.