1. Estilo de vida con muy poca actividad física
Pasar mucho tiempo sentado o evitar la actividad física puede parecer cómodo, pero a medida que envejecemos, los músculos que sostienen el equilibrio —especialmente los de las piernas, el tronco y la espalda— necesitan ejercicio regular para mantenerse fuertes. El sedentarismo contribuye al debilitamiento muscular, que está directamente relacionado con un mayor riesgo de tropiezos y caídas.
Cómo evitarlo:
- Caminar entre 20 y 30 minutos al día.
- Incluir estiramientos suaves y actividades de bajo impacto como yoga o tai chi.
- Aumentar gradualmente la actividad para evitar fatiga.